lunes, 9 de marzo de 2009

PARÁLISIS FACIAL

Estos días estoy tratando a una paciente a la que le ha dado "un aire en la cara". Esto es lo que se conoce como parálisis facial de Bell o a frígore. Consiste en la afectación del nervio facial, nervio encargado de la movilidad de los músculos de la cara y el cuello y de parte de los sentidos del gusto y el oído, así como de las glándulas encargadas de las lágrimas y la saliva.

 

         Normalmente lo más afectado es la musculatura facial y los pacientes tienen en mayor o menor medida dificultad para abrir y cerrar los ojos, la boca y para realizar otros gestos de la mímica facial.

 

La causa de este tipo de parálisis facial no se conoce muy bien, a menudo se asocia al estrés o a la acción de un virus.

 

La evolución suele ser muy favorable, los pacientes se  recuperan por completo en una gran cantidad de los casos y en un periodo de tiempo variable ( de dos a cuatro semanas).

 

La fisioterapia precoz es muy importante. Una vez hecho el diagnóstico por el médico, es recomendable iniciar la rehabilitación cuanto antes. Aplicaremos calor, acupuntura, masaje para estimular y/o relajar la musculatura, electroterapia en algunos casos y enseñaremos al paciente los ejercicios que debe hacer en su casa varias veces al día, delante de un espejo, en función de los músculos que tenga más afectados. También indicaremos los gestos que no debe hacer y cómo protegerse para evitar las molestias por el frío, el aire y a tapar el ojo afectado durante la noche.

 

Esta patología suele causar algunos trastornos psicológicos, por lo que es muy importante informar bien al paciente de que la recuperación es lenta, el tratamiento es largo, a veces avanza rápido y otras veces parece que se ha estancado. En los primeros días el tratamiento de fisioterapia se realizará a diario, para poco a poco ir separando las sesiones, hasta realizar una sesión a la semana que puede mantenerse hasta la completa recuperación.