martes, 4 de junio de 2013

BRUXISMO Y FISIOTERAPIA



Hoy en las noticias han hablado del bruxismo y de cómo a veces es la causa de dolor de cabeza o de cuello.
Esto me ha recordado que es cierto la de veces que encontramos a pacientes con dolores frecuentes de cuello y/o cabeza en los que al tratarlos e incluir en el tratamiento alguna técnica para tratar la zona de la mandíbula, quedan muy sorprendidos, porque no sabían que “ahí les doliera tanto también”. A veces, el problema en la mandíbula es el origen y otras veces es el problema del cuello el que provoca la tensión en la zona mandibular.
El bruxismo consiste en rechinar los dientes de manera involuntaria, la persona aprieta con fuerza la mandíbula, muchas veces durante la noche, por lo que ni siquiera se dan cuenta. Al levantarse, sentimos como una presión y/o dolor en la cara, pero no solemos relacionarlo con este problema. Aparte del dolor, un bruxismo no tratado puede provocar desgaste prematuro de la articulación temporomandibular, artrosis, dolor, inflamación, desgaste del esmalte dental y consecuencias a nivel cervical como aumento de la tensión muscular y/o cambios en la biomecánica de la columna cervical.
Las causas del bruxismo suelen estar relacionadas con el estrés, y cuando mas tensión tenemos, mas episodios de rechinar los dientes podemos sufrir.
Una vez detectado, es necesario utilizar una férula de descarga hecha por nuestro dentista a medida. Se pone normalmente durante la noche.
Para complementar el tratamiento incluiremos unas sesiones de fisioterapia en las que trataremos los desequilibrios musculares mediante ejercicios y terapia manual, trataremos la musculatura contracturada, normalmente los músculos masticadores y cervicales, realizaremos masaje descontracturante, estiramientos, aplicaremos calor, corrientes analgésicas, acupuntura. La osteopatía también es muy útil en este tipo de afecciones temporomandibulares.
Otra parte interesante en el tratamiento de este problema es la de incluir una serie de ejercicios de relajación que ayude a aliviar el estrés y con ello podremos reducir también la intensidad y frecuencia de las “crisis de bruxismo”.
                                                                         

RELAJACION Y FISIOTERAPIA



No sabría calcular un porcentaje exacto, pero diría que más de la mitad de mis pacientes de fisioterapia tienen problemas para relajarse y/o sufren de estrés. Muy a menudo me comentan que “no saben o no pueden relajarse”, y yo les suelo insistir en que para mejorar muchas de sus dolencias es necesario relajarse. Por eso, en alguna que otra ocasión les he enseñado una técnica básica de relajación como parte del tratamiento.
         El mundo de la relajación y sus técnicas es muy amplio, existen numerosos tipos de técnicas y dependiendo de cada caso resultarán unas más útiles que otras. Aprender una técnica de relajación requiere práctica diaria en casa y una serie de clases para dominar la técnica y conseguir los resultados deseados.
         La relajación podría definirse como “no hacer nada” y puede extenderse al plano físico y al mental: “no mover nada y no pensar en nada”. Dicho así puede parecer fácil, pero todos sabemos que no lo es.
Normalmente con la relajación buscamos conseguir tres objetivos: prevenir ciertas patologías asociadas al estrés, tratar esas patologías como hipertensión, ansiedad, insomnio, dolor de cabeza tensional y  sentirnos mejor mentalmente y poder afrontar los problemas con una “mente más clara y sosegada”.
         La utilización de técnicas de relajación en la fisioterapia es una opción más dentro de las numerosas herramientas con las que contamos. La respiración diafragmática y la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson, son las que yo suelo recomendar a mis pacientes, porque son sencillas de aprender y practicar.
         La respiración diafragmática consiste en hacer un ejercicio respiratorio, en una posición cómoda, preferiblemente tumbado boca arriba, en un ambiente tranquilo, cogiendo aire por la nariz a la vez que llenamos el abdomen (en vez del pecho) y soplar suavemente vaciando todo el aire, tocándonos el abdomen empujando ligeramente para ayudar a sacar todo el aire. Se repite varias veces, no muy seguidas para no hiperventilar.
La técnica de relajación progresiva de Jacobson consiste en realizar contracciones musculares “intensas” seguidas de la relajación del músculo, haciendo un recorrido por el cuerpo. Así lo hacemos con las manos, muñecas, brazos, hombros, tobillos, rodillas, caderas, abdomen, columna, cuello, ojos y zona alrededor de ellos y boca y la zona de alrededor. Es una técnica simple que me parece muy útil en fisioterapia para que los pacientes, además de conseguir relajarse, tomen conciencia de sus músculos y puedan manejar mejor sus tensiones.

GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA



La Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH) es un método desarrollado por un fisioterapeuta belga, Marcel Caufriez desde finales de los años 80, que consiste en la realización de una serie de ejercicios y posturas hipopresivas, con el objetivo de tonificar la musculatura del suelo pélvico y la musculatura abdominal profunda, así como normalizar de forma global las tensiones musculares que podemos ir acumulando. La idea que tenia era realizar esa tonificación sin dañar más esa musculatura, que es lo que sucede normalmente con la práctica de ejercicio normal (no hipopresivo, como los abdominales tradicionales, por ejemplo).
El efecto hipopresivo consiste en realizar esta serie de ejercicios sin ejercer apenas presión en la zona abdominal y pélvica, realizándolos en ausencia de aire en los pulmones y en el abdomen, con lo que conseguimos una tonificación de estas zonas de forma refleja.
Hay que tener en cuenta, que todas las actividades que realizamos en nuestro día a día, suponen un aumento de la presión en el suelo pélvico, en el abdomen y en la zona lumbar, por lo que este método resulta de gran interés en cualquier afección que interese a estas estructuras.
Esta especialmente indicada tras el parto para recuperar la musculatura abdominal y del suelo pélvico, en los casos de incontinencia urinaria por debilidad muscular (incontinencia de esfuerzo), en los prolapsos genitales, evitando en algunas ocasiones la cirugía, en la prevención de problemas ginecológicos y sexuales cuando existe debilidad de la musculatura del suelo pélvico, en la debilidad de la musculatura abdominal, en dolor en la zona lumbar además del efecto estético que se produce al reducir el contorno de la cintura hasta una talla con unos 6 meses de trabajo.
La GAH está contraindicada durante el embarazo, en personas con artrosis de rodilla o cadera, en personas con cirugías recientes en cadera, rodilla o pie, en hipertensos y en pacientes con enfermedades respiratorias graves.
La GAH se realiza descalzo, con ropa interior, y consiste en colocarse de diferentes posturas (de pie, sentados, a cuatro patas, tumbados) y conseguir el efecto hipopresivo tras soltar el aire, abriendo la parrilla costal y “metiendo la tripa hacia dentro y arriba”. Supone un ejercicio bastante intenso, se recomienda aprender la técnica con un fisioterapeuta  y realizarla después en casa durante el tiempo recomendado según cada caso.

lunes, 3 de junio de 2013

DISPLASIA DEL DESARROLLO DE LA CADERA



Hace unas pocas semanas, hablábamos de la artrosis de cadera y de que una de las causas de la misma es la “malformación” de la articulación desde el nacimiento o en los primeros años de vida. Hoy vamos a explicar un poquito mas en qué consiste este tipo de “malformación”, que puede provocar serios problemas en el futuro.
         La displasia del desarrollo de cadera es la alteración,  en distintos grados, de la alineación de la articulación de la cadera y se da en niños menores de dos años. Las causas pueden ser desde malposiciones en el útero durante el último mes de gestación hasta el mal desarrollo de la osificación(formación del hueso) del fémur o del acetábulo (los dos huesos que forman la cadera) durante el desarrollo del feto, pasando por antecedentes familiares u otros factores étnicos y/o ambientales. Suele afectar más a niñas que a niños y puede aparecer en una cadera o en las dos a la vez.
         Hay varios grados: en el grado I, no hay una “separación” de la cabeza del fémur, suele deberse a un mal desarrollo del acetábulo y se producen alteraciones de los tejidos blandos (músculos y ligamentos). En el grado II, hay un desplazamiento de la cabeza del fémur, es decir, una subluxación, el hueso está fuera de su sitio, pero no completamente y en el grado III, la cabeza esta luxada completamente.
         El tratamiento depende de la gravedad de la displasia, y consiste en una simple observación durante el primer año de vida del niño en el que se evalúa el correcto desarrollo de la cadera, los tejidos blandos y la marcha, el uso de ortesis de diferentes tipos (usando doble o triple pañal al mismo tiempo o dispositivos ortopédicos mas específicos)   y la cirugía en los casos en los que haya fracasado la primera parte del tratamiento o se haya detectado tarde (esto es actualmente poco frecuente) o dependiendo de la gravedad.
         La fisioterapia puede ayudar tanto en la detección del problema cuando se trata al bebé de otra cosa, como en el tratamiento en si de la displasia mediante técnicas para intentar reducir la alteración, potenciación de la musculatura, enseñar a los padres la forma de mover adecuadamente a los niños, reeducar la marcha, tratar las cicatrices después de la cirugía, prevenir y tratar las contracturas musculares, el dolor, etc.
         Si no se tratara esta enfermedad las consecuencias pueden ser muy graves en el adulto joven, provocando una degeneración precoz de la articulación con su consiguiente perdida de funcionalidad.

        

lunes, 25 de febrero de 2013

ARTROSIS DE CADERA Y FISIOTERAPIA



La coxartrosis o artrosis de cadera es la afectación degenerativa de la articulación de la cadera, formada por la cabeza del fémur y el cotilo o acetábulo, cavidad redondeada del hueso coxal, así como de una serie de inserciones musculares, ligamentos y la cápsula que envuelven a los dos huesos y evitan que se separen.
         Puede aparecer de forma primitiva sobre una cadera normal o secundaria a malformaciones estructurales, (la mayoría presentes desde el nacimiento, o adquiridas), tras un traumatismo, infecciones u otras enfermedades metabólicas. Las primeras son de evolución lenta, apareciendo los primeros síntomas a partir de los 60 años, y las segundas suelen tener una evolución más rápida.
         La coxartrosis puede encontrarse en tres fases: incipiente, en las que hay poco dolor, a excepción de cuando se camina o se permanece de pie durante mucho tiempo; evolucionada, en las que el dolor ya es mas persistente y aparecen rigideces (restricción de algunos de los movimientos) y posiciones incorrectas; y final,  en las que el dolor es tan intenso que causa impotencia funcional (imposibilidad o mucha dificultad para caminar) y las posiciones incorrectas se han instaurado y no se pueden reducir.
         Los objetivos del tratamiento de fisioterapia son aliviar el dolor, retrasar el proceso, aliviar las contracturas y potenciar la musculatura de alrededor de la articulación, evitar las deformidades y reducir las existentes. Para ello, utilizaremos movilizaciones activas y pasivas, siempre fuera de las crisis dolorosas), masoterapia descontracturante, masaje circulatorio, calor, acupuntura, electroterapia antialgica, ejercicios para tonificar la musculatura y mantener la movilidad articular,  así como recomendaciones y educación sanitaria: reducir el peso corporal, utilizar elementos de descarga como bastones para la marcha, evitar las marchas prolongadas, los terrenos irregulares y las escaleras, realizar ejercicio regular de bajo impacto (muy recomendable la natación) y descansar tumbado bocabajo.
Cuando la artrosis se encuentra en su fase final, lo mas frecuente es la intervención quirúrgica para realizar un recambio articular, es decir, para poner una prótesis de cadera. En estos casos, la fisioterapia ayudará al paciente antes de la intervención para prepararse y después de la misma para recuperar cuanto antes la autonomía.

domingo, 3 de febrero de 2013

GONARTROSIS O ARTROSIS DE RODILA Y FISIOTERAPIA

La Gonartrosis, o artrosis de rodilla, es una de las patologías reumáticas que más frecuentemente nos encontramos en la práctica diaria de la fisioterapia. Suele afectar mas a mujeres que a hombres, a partir de los 50 años, se presenta en una de las rodillas pero en muchas ocasiones llega a afectar también a la otra. Puede tener un componente hereditario y/o estar desencadenada por          patologías previas como fracturas de rodilla o de tibia, lesiones de los meniscos, lesiones de la rótula o desviaciones de los ejes de los miembros inferiores, que hacen que la carga sobre la articulación de la rodilla no sea homogénea, provocando el desgaste mas acelerado de las superficies articulares. También puede estar provocada por la aplicación repetida de cargas excesivas en la articulación, como en determinadas posturas que se adoptan en la práctica deportiva o en la actividad laboral.

La gonartrosis evoluciona en tres fases: en la primera se trata de una degeneración incipiente, a menudo asintomática, o que cursa con dolor intermitente, pero en la que ya es posible apreciar la degeneración articular en la rotula y el fémur en una radiografía. En la siguiente fase, el dolor se asocia a la actividad, al cargar sobre la articulación (subir y bajar escaleras), puede aparecer inflamación en la rodilla y va evolucionando lentamente, pudiendo ir deformándose la articulación poco a poco (normalmente una desviación lateral), incapacitando cada vez un poco mas al paciente. En la artrosis evolucionada, el dolor es mas persistente, hay perdida de fuerza muscular, se presentan alteraciones de la marcha y deformidad de la articulación, con inestabilidad e impotencia funcional, aunque rara vez es total (el paciente puede seguir caminando, pero con gran dificultad y dolor).
Los objetivos del tratamiento de fisioterapia son disminuir el dolor, la inflamación, recuperar la movilidad articular, la fuerza muscular y evitar cuando sea posible la evolución de las deformidades. Para todo esto utilizaremos técnicas como termoterapia, electroterapia analgésica, masajes circulatorios y descontracturantes de la musculatura de alrededor de la rodilla (gemelos, cuadriceps, isquiotibiales), movilizaciones de la articulación, ejercicios para tonificar la musculatura y reeducación de la marcha.
Se recomienda al paciente controlar el peso corporal y realizar ejercicio suave con frecuencia. La actividad física acuática es muy beneficiosa en los pacientes con artrosis.

domingo, 13 de enero de 2013

FISIOTERAPIA EN LESIONES MEDULARES



Últimamente aparecen noticias sobre importantes avances en medicina en cuanto a la “curación” de las lesiones medulares o avances técnicos que permiten mejorar la calidad de vida de los lesionados, como exoesqueletos que pueden hacer caminar a un parapléjico. Resulta bastante esperanzador como avanza la medicina, porque hace solo poco más de 10 años, cuando yo cursaba mis estudios de fisioterapia, las lesiones medulares eran vistas como definitivas y sin ninguna posibilidad de mejora en las condiciones de vida de los pacientes.
La mayoría de las lesiones medulares están causadas por traumatismos de la columna vertebral, en accidentes de tráfico, accidentes laborales, caídas, zambullidas. Otra parte pueden estas causadas por enfermedades infecciosas, tumores, problemas circulatorios, etc.
La gravedad y la extensión de las deficiencias dependerán de si la lesión es completa o incompleta y del nivel de la medula en la que se sitúe. Aparecerán deficiencias motoras, de la sensibilidad, del control esfinteriano, respiratorias y vagales.
La fisioterapia desde el principio es uno de los pilares para recuperar la máxima independencia del paciente y evitar  complicaciones como deformaciones, ulceras, problemas respiratorios, etc. Suele durar unos 8 meses si no se presentan muchas complicaciones.
La reeducación se inicia cuando el paciente está encamado y en esta fase los objetivos son prevenir las ulceras por decúbito y las deformidades articulares mediante los cambios posturales adecuados, mantener la movilidad articular mediante la movilización de todas las articulaciones por encima y por debajo de la lesión, fisioterapia respiratoria mediante ejercicios adaptados a cada paciente y puesta en carga precoz (3 o 4 semanas del accidente) si no existen contraindicaciones, de forma muy progresiva, para favorecer por ejemplo el transito intestinal y la diuresis, entre otras cosas.
La segunda fase de la reeducación es colocando al paciente sentado. El inicio de esta fase dependerá del tipo de lesión y de su origen. Se trabajará para conseguir control del tronco, buscando mejorar al máximo el equilibrio y la fuerza de la musculatura del tronco y de los miembros superiores.
La tercera fase es la reeducación de la marcha en los casos que sea posible, sirviéndonos de ayudas técnicas adaptadas a cada caso.
Durante el tratamiento pueden aparecer una serie de complicaciones por las que habrá que estar siempre alerta y detectarlas a tiempo: escaras, retracciones, fracturas, espasticidad, dolor, etc.

sábado, 5 de enero de 2013

FISIOTERAPIA EN EL EMBARAZO: ENTRENAMIENTO FISICO



El entrenamiento físico durante embarazo,  es una de las actividades en las que tu fisioterapeuta puede ayudarte mucho. Debido a los cambios fisiológicos que se producen, el ejercicio físico tiene que realizarse dentro de unos límites que sean seguros para la mujer y el feto. Ha de realizarse sin producir fatiga, ya que no es beneficioso someter al corazón, los pulmones y el sistema circulatorio a más estrés del que ya soporta durante el embarazo. Si lo realizamos en su justa medida, nos ayudará  a aumentar la resistencia física para el trabajo de parto, nos enseñará formas de solucionar y o mejorar los problemas del embarazo y del parto y prevendremos algunas de las patologías que pueden darse después del alumbramiento. Se recomienda hacer ejercicios de calentamiento y enfriamiento, beber abundante líquido antes, durante y después y llevar ropa holgada y zapatos cómodos.
Este entrenamiento consta de tres partes: la gimnasia prenatal, los ejercicios respiratorios y la relajación neuromuscular.
La gimnasia prenatal se inicia en el tercer trimestre  y se centrará en flexibilizar la columna lumbar y la pelvis, la musculatura perineal, en ejercicios circulatorios para los miembros inferiores, en el trabajo de la musculatura  abdominal, pectoral y cérvico-dorsal y del suelo pélvico (toma de conciencia y fortalecimiento).
Los ejercicios respiratorios son muy útiles tanto durante el embarazo para conseguir mayor bienestar y seguridad en una misma, como en el momento del parto, en el que podremos disminuir el dolor durante las contracciones, ya que un músculo que recibe el oxigeno adecuado no duele. Se enseñará a respirar de forma correcta, con una  postura corporal corregida (columna vertebral estirada) y se practicarán los diferentes tipos de respiración según el momento: durante la dilatación en cada contracción y durante el expulsivo alternando la respiración con el pujo.
Con la relajación neuromuscular conseguimos poner en reposo todos los músculos que no son necesarios durante el parto, consiguiendo un ahorro de energía beneficioso para el útero, la mamá y el bebé. Si la embarazada se encuentra relajada, la glándula encargada de producir las hormonas oxitocina y endorfina, trabajará mejor, por lo que obtendremos una mayor dilatación y un menor dolor. Hay varias técnicas de relajación, utilizaremos la más adecuada en cada caso para poner en reposo el cuerpo y la mente.

domingo, 16 de diciembre de 2012

ACLARANDO TERMINOS MISTERIOSOS III: LUMBARIZACIÓN, SACRALIZACION, ESPONDILOLISTESIS Y ARTRODESIS



En esta entrada vamos a continuar aclarando algunos términos que a menudo encontramos en los diagnósticos médicos de problemas en nuestra columna vertebral  y que normalmente “suenan a chino”.
Recordemos que la columna lumbar esta formada por 5 vértebras y que el sacro es el hueso de forma triangular que une las columna lumbar con el coxis. Esta formado por 5 vértebras fusionadas entre si. Relacionados con la columna lumbar y sacra se pueden encontrar los siguientes términos:

Lumbarización: anomalía que consiste en que la primera vértebra del sacro tiene características mas parecidas a la última vértebra lumbar. Suele producir dolores en la zona lumbar.

Sacralización: anomalía congénita que consiste en que la última vértebra lumbar se ensancha y puede quedar fusionada con el sacro. También provoca  a menudo dolores en la zona lumbar y miembro inferior (lumbalgias y lumbociáticas).

Espondilolistesis: se produce cuando el cuerpo de una vértebra se desliza anteriormente sobre la vértebra inferior. Puede estar causada por una deformidad genetica en la vértebra afectada, por un traumatismo o por causas degenerativas. Suele provocar lumbalgias, ciáticas y lumbociáticas. Si el desplazamiento del cuerpo de la vértebra se produce hacia atrás, se denomina retrolistesis. El tratamiento suele ser conservador (no quirúrgico), y consiste en un tratamiento del dolor si ya existe (con electroterapia, masaje, calor, etc.)y el fortalecimiento muscular de la zona lumbar y abdominal mediante un entrenamiento específico. Cuando el desplazamiento es más acentuado será necesaria una fijación mediante cirugía.
Artrodesis: se denomina así a la unión de dos huesos que forman una articulación. Normalmente se realiza como tratamiento quirúrgico de ciertas patologías de la columna vertebral, aunque también se puede realizar en otras articulaciones.

LOS NIÑOS DESCALZOS SON MAS INTELIGENTES



             Hace unas semanas hablamos sobre cómo elegir el calzado mas adecuado para los niños. Después he estado leyendo algunos artículos muy interesantes y me he decidido a apostillar con este nuevo artículo.
         Hay algunos estudios que no solo no recomiendan el uso de calzado en niños que están en la fase de gateo y/o empiezan a caminar, sino que afirman que su uso es perjudicial para el desarrollo del niño, tanto a nivel físico como mental.
         Teniendo en cuenta que el niño en su proceso de maduración y desarrollo psicomotor necesita su cuerpo (y por supuesto, sus pies) para conocerse a si mismo y el mundo que lo rodea, es lógico pensar que todo lo que le impida utilizarlo libremente lo retrasará en esa maduración. De ahí que no se recomiende el uso de zapatos en niños que no caminan, hay que dejarlos descalzos para que a través de sus pies reciban toda la información posible de su entorno. A lo mejor ahora empezamos a pensar que la “manía” de algunos niños de quitarse los zapatos a cada momento no es tan “mala”.
         Por otro lado, también hay estudios en los que se concluye las personas que no utilizan zapatos de forma habitual tienen  pies mas fuertes, flexibles y que se mueven mejor que aquellos que los utilizaban normalmente. Estos estudios van un poco más allá e incluso resaltan que algunos de los problemas en los pies están provocados por el uso de zapatos inadecuados y que los zapatos “correctores” no corrigen nada en gran parte de los casos.
         Resumiendo:
En niños que no caminan todavía, solo utilizaremos calcetines para abrigarlos y dejaremos sus pies libres para que se desarrolle correctamente.
Una vez que el niño ya camina, es muy recomendable permitirle andar descalzo cuando sea posible, (hay calcetines con la suela antideslizante para evitar caídas) porque así el desarrollo de la musculatura, del equilibrio y de la marcha es mas completo, pudiendo prevenir ciertos problemas. El zapato que elegiremos será el que le permita el movimiento mas similar al de andar descalzo.